Solicitan la ejecución de la infraestructura hidráulica, clave para mejorar la gestión del sistema.
La reivindicación se produce tras los últimos temporales, que han obligado a realizar desembalses desde Bornos hacia el río Guadalete, provocando el desbordamiento del río en la zona del Bajo Guadalete. Según advierten las organizaciones, esta situación incrementa el caudal del río y elevando el riesgo de inundaciones en zonas agrícolas del entorno rural de Jerez, especialmente en el Bajo Guadalete, donde se han registrado daños recurrentes en explotaciones y caminos rurales.
Desde el sector agrario se señala que la falta de interconexión entre ambos embalses limita la capacidad de gestión del agua.
Actualmente, cuando Bornos alcanza niveles elevados, la única alternativa es el desembalse al río, mientras que el embalse de Guadalcacín podría disponer aún de margen de almacenamiento. La conexión permitiría, según estas entidades, derivar parte de ese excedente, reduciendo la presión sobre el Guadalete y mejorando la capacidad de laminación de avenidas.
las organizaciones agrarias solicitan además que el Gobierno central declare como Zonas Catastróficas a la zona rural de Jerez
Además del efecto sobre las inundaciones, ASAJA y COAG subrayan que la infraestructura aportaría mayor flexibilidad al sistema hídrico provincial. En años húmedos, permitiría aprovechar mejor el agua acumulada, mientras que en periodos de sequía contribuiría a reforzar la seguridad hídrica tanto para el regadío como para el abastecimiento, al facilitar una gestión más equilibrada entre embalses.
Antes y después del Embalse de Guadalcacín


Por todo ello, el sector agrario pide a las administraciones competentes que impulsen la obra con carácter prioritario, al considerarla una infraestructura estratégica para la provincia de Cádiz en un contexto marcado por la alternancia entre sequías prolongadas y episodios de lluvias cada vez más intensos.
Las organizaciones recuerdan que esta demanda no es nueva y que ha cobrado especial relevancia tras los daños causados por los últimos episodios de lluvias intensas. En este sentido, insisten en que la ausencia de la conexión supone una pérdida de oportunidades para optimizar el recurso y una fuente recurrente de conflictividad social cada vez que se producen desembalses preventivos.



